wisesolutions

More Website Templates @ TemplateMonster.com - January 03, 2012!

Ansiedad por separación

ANSIEDAD. Sentimiento de aprensión ante un peligro futuro inminente, que provoca una sensación de desolación y desprotección.
La ansiedad por separación, se define como la angustia que se presenta en un perro, al separarse de su figura de apego (propietario). El apego es el lazo emocional de un individuo por otro, que lo lleva a procurar la cercanía física hacia la figura de dependencia, sea el dueño u otro miembro de la familia.
Las conductas de apego son naturales entre los animales sociales, que viven en manadas, permitiendo la cohesión de grupo entre sus miembros, lo que favorece su supervivencia. Sin embargo, un apego excesivo (o "hiperapego") puede darse por mecanismos inadecuados de adaptación durante la formación del carácter de un perro, dando como resultado una dependencia demasiado fuerte y como consecuencia el pánico a esta solo.

LOS COMIENZOS. Durante el desarrollo de un cachorro, hasta la sexta semana, se va promoviendo e intensificando el apego natural de éste por su madre, pero entre la sexta y octava semanas se presenta una etapa conocida como el "desapego primario", en la que la madre fuerza a su camada a pasar cada vez mayor tiempo solos, fomentando su independencia. Al ser éste el momento en el que generalmente los perritos son adoptados por sus nuevas familias humanas, en ocasiones hay cachorros en los que no se realiza el desapego de manera adecuada, en parte pos los cambios de estilo de vida, de "manada" y las atenciones de sus nuevos dueños.
Este proceso también se presenta con frecuencia en perros mayores a las ocho semanas, e incluso adultos, que previamente han sufrido maltratos o abandono, como es el caso de perros obtenidos en refugios o en la calle.
Las conductas propias de la ansiedad por separación tienden a aumentar con la edad, pueden ser recurrentes, y generalmente inician o aumentan de frecuencia cuando existe un cambio en la rutina diaria.

¿CÓMO SABER SI UN PERRO PRESENTA ANSIEDAD POR SEPARACIÓN?. Los signos clínicos típicos de la ansiedad por separación son los siguientes:
1. Antes de que el dueño salga de casa, puede haber una anticipación de la ansiedad, con conductas como: esconderse o recluirse, actuar ansioso o deprimido, seguir al dueño a donde quiera que vaya, tratar de impedir que el dueño salga o rehusar obedecer órdenes.
2. Durante la ausencia del dueño, pueden presentarse:
- Vocalizaciones excesivas (llantos o ladridos para reunir su manada).
- Eliminación inapropiada.
- Conducta destructiva.
Que ocurren generalmente durante la primera media hora de ausencia del dueño, concentrándose en:
* Puertas, ventanas o aquellos lugares por donde el dueño sale o por donde el perro lo ve partir.
* Objetos personales del dueño, que tienen un fuerte olor de la figura de apego.
En casos más severos también pueden ocurrir otros signos como jadeo, diarrea, vómito, salivación excesiva, autolesiones, automutilaciones, anorexia, inactividad, temblores, etc.
3. Cuando el dueño regresa, el perro se muestra excesivamente excitable, tarda en calmarse, y nuevamente sigue al dueño con la mayor cercanía espacial posible, tratando de buscar su atención.

  • Ansiedad por separación
  • Ansiedad por separación

TRATAMIENTO. El tratamiento se basa en: - Manejo del ambiente: no se debería dejar solo al animal las dos o tres primeras semanas que se establece la terapia; el juego y actividad física deben aumentar.
Cuando el propietario sale se le debe dar un comestible o juguete masticable, para entretenerlo y cuando regrese retirarlo.
Los cambios ambientales como apagar luces, televisor, radio, buscar llaves, etc, deben ser realizados treinta minutos antes de la partida ya que existen actividades que aunque el propietario no se percate son los factores que disparan la ansiedad por separación.
La adopción de otro perro para que le haga compañía no suele mejorar la ansiedad, es más ésta puede suceder en más de un animal de la casa.
- Modificación conductual: el castigo retrospectivo de las cosas que hizo el animal (destrucción, evacuación) durante la ausencia del propietario deben ser evitados, ya que no lo hacen por rencorosos sino por la ansiedad por separación y si se aplica castigo quizás se esté reforzando aún más los signos de la ansiedad.
El propietario debe evitar saludar, acariciar o hablar con la mascota treinta minutos antes de la partida ya que la transición entre la presencia a la ausencia del propietario debe ser lo menos marcada posible.
Al regresar al hogar el propietario debe saludar al animal pero no interactuar con él hasta que se tranquilice.
En general se debe premiar el comportamiento obediente y tranquilo e ignorar la conducta excitada y ansiosa.
La interacción debería ser sólo cuando el propietario inicia la atención e ignorar al animal cuando éste llama la atención.
Para desensibilizar al animal de los actos relacionados con la partida del hogar, el propietario debería identificar los factores que desencadenan la ansiedad por separación y luego ejercitarlos sin dejar solo al animal. Se debe comenzar por uno y realizarlos varias veces al día, durante varias semanas.
Si el animal comienza con la excitación debe ser ignorado.
Luego se van agregando otros factores, pero nunca se debe abandonar la casa.
Se comienza a entrenar al animal con sesiones breves de 5 a 15 minutos donde se le ordena permanecer en determinadas zonas. Cuando el propietario regresa lo hace con una recompensa.
Luego se comienza con alejamiento y luego partidas breves que se van prolongando en el tiempo.

FARMACOTERAPIA. Reducen la estimulación y la ansiedad durante los ejercicios de modificación conductual. Se usan antidepresivos y/o ansiolíticos.
Hay que recordar que la ansiedad por separación una vez tratada puede recurrir y el animal suele ser más refractario a los tratamientos con cada recurrencia.
La ansiedad por separación es una condición tratable. El máximo éxito se logra con un plan combinado donde se cambia el ambiente, se modifica la relación entre el propietario y el perro mediante la terapia conductual y se proporciona tratamiento médico.
La pronta implementación de un plan terapéutico aumenta la probabilidad de éxito, evitando el desgaste del vínculo humano-mascota que puede llevar al abandono.

CONCLUSIÓN. Como muchas enfermedades ésta es una de las que más vale prevenir su aparición que luego tener que instaurar un tratamiento.
Cuando un cachorro llega a casa, es muy importante evitar situaciones que potencien el desarrollo de hiperapego. Hay que acostumbrar al animal a quedarse solo de forma gradual.
Seguir unos consejos a la hora de educar a un cachorro no garantiza que no vaya a presentar problemas relacionados con la separación en el futuro, pero sí favorece que sus factores predisponentes se vean minimizados.
- No hay que despedirse del cachorro cuando se vaya a salir de casa.
- Pedir ayuda profesional inmediatamente cuando detectemos que el cachorro manifieste conducta destructiva única y exclusivamente durante nuestra ausencia.

  • Volver a temas de interés